Los Nuevos Siete Pecados Sociales
Ante el avance de la sociedad. La Santa Iglesia se adapta y no es aparta de los nuevos tiempos que corren. Es por eso que ahora, en plena Cuaresma, la Santa Sede ha añadido a la lista de los Siete Pecados Capitales los Nuevos Siete Pecados Sociales, por los cuales, nos sentimos completamente identificados en estos tiempos, pues “ahora la gente no peca como antes”.
Pero antes de ver estos Nuevos Pecados Sociales, echemos un pequeño repaso a los ya conocidos Pecados Capitales: los conocidos como "pecados capitales" fueron enumerados por el Papa Gregorio I en el siglo VI. Posteriormente, esta lista fue asumida desde un punto de vista filosófico por Santo Tomás de Aquino y desde una perspectiva literaria por Dante Alighieri en una obra cumbre e influyente de la cultura universal como es la Divina Comedia.
Sin embargo, desde un punto de vista teológico y ético, el término "capital" no se refiere a la magnitud del pecado: a la mayor en este caso: para los moralistas católicos, estos siete pecados se denominan "capitales" en cuanto son considerados "cabeza" o principio de los demás pecados que ofenden a Dios y al prójimo.
En este sentido, según dichos moralistas lo que constituye el mal, sea "pecado capital" o "sea pecado social" es tratar a los seres humanos como un objeto o como un medio que es utilizado en propio beneficio, y no como un respetable fin en sí mismo.
Los clásicos siete "pecados capitales", enumerados por Gregorio I a partir del siglo VI, son estos: Soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.
A estos siete pecados se contraponen tradicionalmente, según esta concepción moral, siete virtudes: ante la soberbia, la humildad; ante la avaricia, la largueza; ante la lujuria, la castidad; ante la ira, la paciencia; ante la gula, la templanza; ante la envidia, la caridad y ante la pereza, al diligencia.
Uno no ofende a Dios sólo al robar, blasfemar, o desear la mujer del prójimo. También lo hace cuando daña el medio ambiente, participa en experimentos científicos dudosos y de manipulación genética; cuando acumula excesivas riquezas, consume o trafica drogas; y cuando ocasiona pobreza, injusticia y desigualdad social", expresó Girotti.
"Uno no sólo ofende a Dios y al prójimo - según el arzobispo- si roba, o si jura en el nombre del Señor en vano, o si desea la esposa de otro, sino que también se produce ofensa a Dios y al prójimo si, por ejemplo, se perjudica el medio ambiente, o se realizan experimentos que manipulan el ADN o dañan embriones". Girotti ha añadido: "Dentro de la bioética hay áreas donde absolutamente debemos denunciar algunas violaciones de los derechos fundamentales de la naturaleza humana a través de experimentos y manipulación genética cuyo resultado es difícil de predecir y de controlar".
Estas declaraciones de Girotti se conocen días después de que el alto prelado lanzara –durante un seminario- una alarma sobre otro tema: el número cada vez menor de fieles que confiesan sus pecados. Según sus cifras, casi el 60% no concurre a los confesionarios. Tengamos también en cuenta el escándalo producido en España por los abortos clandestinos recientes, el creciente consumo de drogas en los jóvenes a edades cada vez más cercanas y la creciente contaminación.
Podemos sintetizar estos Siete Pecados Sociales en:
No realizarás manipulaciones genéticas
No llevarás a cabo experimentos sobre seres humanos, incluidos embriones ni llevarás a cabo violaciones bioéticas como la anticoncepción
No contaminarás ni dañarás de ninguna manera el medio ambiente.
No provocarás injusticia social.
No causarás pobreza ni ampliarás la brecha entre los ricos y los pobres
No te enriquecerás de manera excesiva hasta límites obscenos a expensas del bien común.
Y no consumirás ni traficarás drogas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario