Instituto de Guardia.
Estudio en un instuto y por fin es mi último año en el centro, si Dios quiere. Y No hubiera dicho esto los años anteriores pero mis estudios se han convertido en una pesadilla en este curso por diferentes causas.
Estudio 2º de Bachillerato, el curso de preparación a la universidad. Después de pasar una ESO light, sin hacer nada, con unas notazas de 10 de media y un 1º de Bachillerato al mismo estilo, los profesores nos exigen lo que nunca nos han pedido: estudiar. Porque los años anteriores no he hecho nada y era muy fácil y ahora verdaderamente hay que estudiar, en el día a día, y si no, te pilla el toro y suspendes.
Sin embargo me alegro de que por fin tenga que estudiar. Ya me habían advertido, cada año, que hay que estudiar, que cada curso es más difícil y sobre todo al alcanzar Bachillerato. Pero claro, alcanzo 1º de Bachillerato y observo que es de la misma calaña, me confío pero no pasa nada. Pero llega 2º y fracaso porque como iba yo a creerme que había que estudiar. Pero no siempre iba a ser así, y como decía, me alegro de que por fin sepa lo son los estudios, los verdaderos estudios: un esfuerzo constante y no un paseo. Y hay que ganárselos. El problema es el salto que ha supuesto, un esfuerzo de golpe, sin escaleras, un gran escalón.
Sin embargo mi estancia en el instituto es una pesadilla a parte de las causas ya dichas. Los estudios nos irían mejor a algunos alumnos que quieren aprender si algunas cosas no fueran como son.
Ya he hablado mil y una veces del exceso de control del instituto: faltas, servicios, limpieza, prohibición del móvil y de salir a la calle…
Nos tratan como a críos. Pero ya somos mayores como para guiar nuestros propios estudios en el sentido de que no nos controlen las faltas porque hay veces que perdemos la hora sin hacer nada en clase, porque así nos juntamos con lo peor del instituto que hay, que es obligado a ir, porque así nos desgastamos y cansamos y no miran por nuestro bienestar.
Y aun siguen mandando deberes que si no, nos ponen un negativo cuando nuestra única función es estudiar. Además, el afán de control se desvirtúa hasta el punto de que nos rebajan la nota del examen si faltamos a la hora anterior cuando el profesor no tiene ningún derecho a meterse en ese hecho: yo no justificaría a un profesor la falta de una hora que no es suya.
Además no solo controlan en ese sentido a los alumnos menores de edad, responsabilidad que podría delegar en los padres a partir de Bachillerato, también a los mayores, prohibición de los derechos fundamentales de la Constitución.
Pero las ganas insaciables de control llegan al punto de prohibir el móvil porque un alumno haya grabado, colgado en Internet e insultado a un profesor. Si esto ocurre, que echen al alumno, pero que no tengamos que pagar todos por ese sinvergüenza. Además, el móvil nos lo llevamos todos y lo usamos sin que se den cuanta.
También queda constancia de cuando uno va al servicio, nos obligan a limpiar el patio por guarros -cosa que no he hecho ni pienso hacer por la injusticia que conlleva- medida de gran éxito, según el director.
Todo esto conlleva al cansancio del alumno de tanto control, y a su posterior fracaso y desganas del alumno que ya le da igual todo.
Ahora hablemos de las asignaturas, de los profesores y del centro y de los demás componentes por orden de lista alfabético. Así veremos que plan hay en el centro.
Está la asignatura de historia del arte, una asignatura que solo se da en 2º curso y que entra en Selectividad, con muchos contenidos. Imposible de preparar en un curso pues todas las asignaturas de las que nos examinamos en Selectividad deberían estar, al menos, en los 2 cursos que dura el Bachillerato.
Derecho, asignatura comodín, aquella a la que tienes que asistir obligatoriamente aunque no hagamos nada porque sino te ponen falta y te bajan la nota a pesar de que ya sepas que va a dejar la hora y la podrías aprovechar mejor, tiempo perdido.
En historia, donde aun no hemos hecho un examen al modelo de selectividad e inglés, ejemplo de control de faltas ajenas a la asignatura, al igual que en historia.
En algunas clases no hacemos nada, simplemente, así que solo me puedo quejar de ese aspecto.
Y en general unos profesores que no se ponen de acuerdo en nada, que unos nos dicen una cosa y otros o contrario en distintos cursos y en el mismo año y lo que está bien con un profesor está mal con otro dentro y fuera del mismo curso.
Además unos alumnos que no ayudan: compañeros que gritan a los compañeros y a los profesores porque es su forma de hablar, los cuatro que no hacen nada, el grupo de pelotas, el grupo que está detrás de las chicas olvidándose de los estudios como babosos, siempre detrás de ellas haciéndoles la pelota y portándose bien con ellas, las chicas que les hacen caso…
Pero sigamos hablando de los profesores.
El profesor que se desentiende de los problemas del alumnado, le da igual que sus alumnos fracasen ya que es nuestro problema y no hace nada,.
Profesores solitarios, que no se llevan bien con el resto del grupo de profesores, que se mete con ellos, ofende a todos, al orientador llamándolo gilipollas, con la jefa de estudios…
El que se cree catedrático de la universidad y exige un nivel, a principios de curso, ingente cuando partimos desde cero. Aguantando sus bromas perdiendo el tiempo y riéndote no se vaya a ofender…
Un hombre que da risa o lástima verlo. Que se desentiende de su trabajo, que cuanto menos trabajo le des, mejor. Así que no le justifiques las faltas que le cuesta mucho pasarlas, luego se las inventa él.
El profesor con el que das media clase perdida por las veces en que él mismo, como en la inopia no se acuerda por donde vamos y se distrae con facilidad entre gracias.
La profesora borde y creída, la que tiene malos modos, malos modales, que no le puedes decir no pues se enfada.
Una profesora que no es capaz de controlar a la clase
Un hombre con un cargo importante en el centro que está en su mundo, que si te ve por la calle no te dice ni adiós.
Los conserjes, entre otros, algunos maleducados que no saben decir hola, que tratan mal a los alumnos…
Y en general el problema es porque en el instituto no se distingue a alumnos buenos de los malos. Este es el problema: la igualdad. ¿Merece un alumno bueno ser tratado como a un gamberro?¿Cómo puede tratársele a un alumno destacado como a uno que es un gamberro?
¿Cómo pueden quejarse los profesores de su trabajo? ¡Por qué han estudiado entonces? ¿Sin vocación? Si los mismos profesores no recomiendan su trabajo es porque algo pasa.
Ahora llega el viaje a Italia, los profesores disfrutan un viaje de una semana gratis y los que se quedan, entre las horas libres y aquellas en que no estamos, tendrán un buen puente y se quejan de cuando llegan a 4º hora porque están cansados, cuando los alumnos llevamos ya 6 horas. ¿Cansados de qué?¿¡Por qué estudiaste para profesor? Nosotros estamos, ya no por obligación ,pero si por interés y ellos porque quieren.
Por último decir que este curso es de preparación a la selectividad, por lo que se debería eliminar todo lo demás.
Este es el plan de estudios maravillosos de mi curso. ¿Qué será lo próximo? ¿Nos obligarán a llevar uniforme? ¡A vestir a todos iguales? ¿Nos pondrán a todos un chip para tenernos bien controlados?
Control en el instituto y descontrol dentro de las clases. ¿Qué puede salir bueno de ese centro?
martes, 17 de febrero de 2009
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